lunes, 1 de noviembre de 2010
¿Rendirse?
sábado, 16 de octubre de 2010
...
miércoles, 8 de septiembre de 2010
El mejor consejo que puedo dar
miércoles, 7 de julio de 2010
Condenados
domingo, 4 de julio de 2010
Llevatelo contigo
sábado, 12 de junio de 2010
Lo que queda
lunes, 7 de junio de 2010
Sonríe
sábado, 5 de junio de 2010
Todos Estábamos Muertos
Quedarse otra vez a oscuras y sentir miedo. Oír una sirena y sentir miedo. Abrir de mañana el diario y sentir miedo. Sentir miedo de amanecer muerto en el Perú. Sentir miedo de amanecer vivo. Sentir miedo de que nunca acabe el miedo. Sentir miedo de que las llaves medio quemadas que encontraron entre las cenizas en la fosa de Cieneguilla abran la puerta de la casa de Amaro Cóndor, el estudiante de La Cantuta asesinado por militares: ver al fiscal forcejear con la chapa ante los flashes y rezar porque no abra, que no abra, que no abra y la llave abre, maldita sea, otra puerta más que da directo al mismo espanto al que nunca nos cansamos de volver.
Sentir miedo de salir a la calle sin documentos y que un policía nos detenga a la vuelta de una esquina, nos encierre en cualquier sótano hediondo y nadie vuelva a saber nunca de nosotros. Sentir miedo de haber tenido la mala suerte de haber salido a comprar el pan y pasado cerca del lugar del atentado o de llamarnos igual que algún buscado por la justicia y que ese error tan clamoroso, (cometido por un juez inapelable, encapuchado), sea reconocido por el Estado después de ocho años de tenernos sepultados vivos, tallando virgencitas sobre huesos de pescado o pedazos secos de jabón Bolívar, en una celda en la que hay que dormir sentado porque no hay espacio para echarse ni manera de contar el tiempo porque no hay cómo saber cuándo es de noche y cuándo de día.
Sentir miedo al ponerse a pensar cuántos torturados y cuántos muertos que ya nadie llora habrán sido lanzados a los abismos o fondeados en el mar para que nunca los puedan contabilizar siquiera las estadísticas. Sentir miedo de que cualquier ser querido nuestro llegue a estar, por mala suerte, alguna vez a merced de alguno de esos comandos de élite que, como parte de un entrenamiento altamente especializado, tienen que criar un cachorrito recién nacido, alimentarlo y cuidarlo amorosamente y años después matarlo a puñaladas, abrirle el vientre y comerse todas sus entrañas, embadurnándose de pies a cabeza para no ser considerado un cobarde sino, más bien, todo un patriota.
Sentir miedo de nuevo cuando alguna autoridad vuelve a restarle importancia al rebrote terrorista y recordar automáticamente la imperdonable y criminal ceguera que hizo presa del honestísimo y gallardo presidente Belaúnde cuando, a inicios de los 80, se refirió a los sanguinarios senderistas como “abigeos” ¡Abigeos! ¡Es decir: ladrones de ganado! Abigeos que le costaron al país tantas decenas de miles de muertos que acaso se hubieran evitado –también- con gobernantes menos candelejones, tibios y cacasenos.
Sentir miedo cada vez que vemos aparecer otro absoluto cretino declarando sandeces inauditas y comparables a las que perpetraba Valentín Pacho, connotado líder sindical, conspicuo miembro de la Izquierda Unida y orgulloso delegado del Perú en todos los besamanos a Fidel, muy recordado por haber dicho en 1989 que de llegar su variopinta alianza al poder y en aras de la lucha contra la pobreza sería menester “fusilar a todos los empresarios”, comentario que, como puede verse, marca distancia de modo tajante con la lógica homicida de Sendero.
La misma indignación que, personalmente, me genera comprobar el nivel extraordinario y casi unánime de estupidez que exhiben la mayoría de comentarios hechos al informe Final de la Comisión de la Verdad por políticos, periodistas, analistas, columnistas y onanistas: que está sesgado, que refleja un enfermo deseo de venganza, que no hay que hurgar en las heridas del pasado, que nadie los ha nombrado jueces, que no existe la figura de responsabilidad política, que no condena suficientemente a Sendero, que no se puede poner en el mismo nivel a las Fuerzas Armadas o –por último y esta es mi favorita –que los comisionados cobraron mucha plata y que con esa plata la Municipalidad de Lima hubiera podido inaugurar nuevas obras. Ave María.
No puedo creer que ese sea el tono de la discusión. No han entendido nada. O mejor dicho, no han aprendido nada. Todo lo que he escrito líneas arriba –aunque se queda irremediablemente corto –intenta describir el Perú que me tocó en suerte. Y si, yo hubiera querido vivir en un país en el que matamos sin cesar no fuera indispensable. En el que no hubiera que caminar chapaleando en sangre. Pero ya lo dije, esto es lo que me tocó. Un país sumamente rico en homicidas. Me subleva. Como a todos, espero. Yo creía que la guerra nos había legado 25,000 muertos. Ahora resulta que fueron más de 69,000 ¿vamos a enfrascarnos ahora en discusiones aritméticas? ¿Políticas, morales, religiosas, filosóficas? ¿Vamos a competir entre todos para saber cuál de nuestros asesinos es el menos asesino? La Comisión de la Verdad y la Reconciliación ha trabajado duro y parejo para poder darnos a los peruanos la peor de las noticias. Todos se quejan, en consecuencia. Todos chillan. El médico nos dice que tenemos cáncer y no se nos ocurre mejor cosa que pegarle. Es horrible lo que nos dicen. Pero nos jode tanto porque es verdad y desde esta página, sin influencia alguna, lo agradezco de veras. No sé si cobraron mucho o poco, no sé si se dejaron llevar en algún momento por su corazoncito progre, se están a favor o en contra de Toledo, no me importa. Les creo. A toda esa gente que se quemó las pestañas y se rompió los lomos para que ahora todos conozcamos esto que somos. A la practicante de leyes que se fue hasta la punta del cerro para recoger un testimonio olvidado, al testigo que venció el miedo y, estallando en llanto, contó su historia veinte años después, a la digitadota que, acaso, obvió la fiesta del sábado y se amaneció tipeando interminables listas de difuntos llamados “N.N. Juan” y N.N. María” o al estudiante de periodismo que aprendió a no tener miedo de seguir investigando. A todos ellos, eternas gracias. La Comisión de la Verdad nos ha revelado una auténtica tragedia: nos mataron miles de hermanos y, en vez de llorarlos, no se nos ocurre otra cosa que negarlo, que decir que es mentira, que debe tratarse de un error y que, por último, no es nuestra culpa. Pero nadie es inocente. Porque el asesino tiene nombre de país. Nos han revelado, como iba diciendo, nuestra hecatombe en todo su esplendor. Sorpresa. Todos estábamos muertos.
miércoles, 2 de junio de 2010
Esperanza?
miércoles, 19 de mayo de 2010
Algo
sábado, 8 de mayo de 2010
Full of shit
lunes, 19 de abril de 2010
Alas
jueves, 15 de abril de 2010
XXX
Le lanzo todos los insultos imaginables.
Ella consigue que mi nombre parezca música, como una invocación a un Dios Oscuro.
Está resbaladiza por el sudor.
Me caigo, pero no me importa.
Ella se ríe. Me hace pegarle. La muy Perra.
Lo peor es que le encanta, me escupe sangre y me pide más.
Me siento un pobre bastardo a punto de ser sacrificado. Ella es la que está jugando conmigo. Yo soy su juguete y cuando se canse, me botará.
Me empuja y caigo en la cama, antes de que intente pararme, ya está encima de mí. Tiene una soga. Me empieza a ahorcar. Ríe.
No me asusto, a pesar de sus ojos.
Se resbala… el sudor. Ja.
Respiro, y mis pulmones me lo agradecen. La tiro al piso, ya estoy excitado.
La ve y parece adquirir una nueva vida. Se acerca hacia mí arrodillada, y juega con él. Lo muerde un poco. Me gusta. Entonces, se apodera completamente de mí.
Ese Dios Oscuro que tanto parecía invocar.
La levanto y la cargó. Su cabeza se estrella con la pared, suena un golpe duro. Gime. Nos fundimos en uno. Nos movemos violentamente, veo sangre en la pared.
Me entierra las uñas en la espalda. Me arde y me molesta. La violencia escala.
De repente, su mirada cambia. Ya no es esta Perra que se merece lo que le va a venir.
Es vulnerable. Y sus sonidos me hacen pensar en flores. En campos enormes de flores que van hasta el horizonte. En miel y azúcar. En ese rico olor de la marihuana. En su perfume limpio. Entonces, por perderme en sus sombras, me vengo.
Ella también. Es perfecto. Es la razón por la cual vivimos… la única razón por la cual estamos en este mundo de mierda.
Caemos al suelo, exhaustos. Sangre, sudor y residuos nos amortiguan la caída. Jadeamos y morimos lentamente. Ella se queda dormida. Yo caigo en sueños con el delicioso olor de su pelo.
martes, 13 de abril de 2010
Good Will Hunting
viernes, 9 de abril de 2010
Moulin Rouge
Nice Nice
Eternos
LOVE
jueves, 8 de abril de 2010
Una cosa nada más
martes, 6 de abril de 2010
Cook
Mira bien dentro... no soy nada.
NADA.
Toda mi puta vida me la pasé cachando. Drogándome. Robando. Cachando. Un desperdicio de espacio. Eso es lo que soy.
Nunca he logrado nada. Nunca he hecho nada util.
Soy un inutil pedazo de carne. No me puedes dañar. Ya estoy dañado conchadetumadre.
Entonces, que chucha crees que vas a lograr conmigo?
Que me vas a hacer?
SI soy un chibolo criminal inutil.
Y tú... tú mataste a mi amigo. Y estás enamorado de la unica chica en mi vida que he amado.
La unica que vale... y ella lo ama a él no a mí! Estoy CAGADO.
En verdad crees que tú... me vas a hacer algo a mí?
A mí?
Yo soy Cook.
YO SOY COOK!
PIELES
quien necesita que lo recojan?
porque a veces, bien tarde... siento que yo
No se asusten, no es como algo suicida...
Es divino. Es este sentimiento inequivoco... de... ayuda.
Ven ayudame... pero no es como lo imaginas, no va por ahi.
Es doloroso, es ayudame sacandome la mierda... es ayudame haciendome daño. Es: No Importa que chucha hagas... no importa que errores cometas... SIEMPRE te voy a necesitar. Que carajo importa que me digan que no! Que me hace daño!
Ricardo! No le hagas caso... no caigas otra vez!
Quiero todo eso... porque quiero que me recojas. Ya ven y recógeme.
Ya callense... yo sé lo que hago. Nadie va a venir acá a decirme lo que tengo que hacer. No quiero alejarme pues! Quiero que me recoja, y que me haga mierda! Quiero dolor y daño. Quiero que me roban mis cosas! Quiero que se tire a mis amigos! Y que no me lo cuente!
Si todo eso va a significar que todos las mañanas, va a tender mi cama. Si va a significar que va a tender mi mente...
Si todo eso significa que juntos descansaremos. Que ya no querré que nadie me recoja. Ya me recogieron, ya nadie más importa.
¿No entienden, no?
No importa... yo entiendo. Ella entiende. Nada mas me importa
Ah! Antes que me olvide... pero shhhh, no se lo digan a nadie!
Aquí va: Me encantaría poder hacerlo...
lunes, 5 de abril de 2010
Skins
increible
increible como me miras
como me tocas
increible como te alejas todas las mañanas
excepto cuando despiertas juguetona
y nos encontramos a nosotros mismos pasandola tan bien
increible cuando me gritas
y derepente caes en cuenta que no es mi culpa
increible que no pidas perdon, porque sabemos que entre nosotros no es necesario
increible que entendamos
y que nos encontremos a nosotros mismos pasandola tan bien
increible cuando nunca apareces
llegas tarde o nunca llamas
increible porque te lo soporto
increible que dejes que lo soporte
y que derepente quien la pasa tan bien eres solo tu
increible que nunca nos peleemos
incluso cuando tenemos razones de hacerlo
increible que nos llevemos tan bien
excepto cuando te alejas todas las mañanas
y que lo bien que podemos pasarla se vaya contigo hacia la ducha
increible cuando sin hablar hacemos click
entonces me guiñas el ojo y somo complices
increible que nadie mas lo entienda
increible que nadie nos lo arruine
y que lo bien que lo pasamos se quede en un susurro
increible que lo bien que lo pasamos no nos junte
increible que seamos tan ciegos
excepto cuando un sueño nos despierta a ambos
increible que te vuelvas juguetona en tus sueños
y que no entiendas lo bien que la pasamos
Un Alma
Juro
Juro que hubo un momento, ahí, en el que los dos supimos que ya no daba para más.
Ella me abrazó, yo sólo con una mano, la otra seguía convertida en un puño.
Y como nunca, quise despegar y largarme a las montañas doradas.
Pero claro, me besó en la mejilla y se subió a su carro y yo me quedé allí parado como un imbecil, al borde de las lágrimas.
En el taxi, lloré.
No tiene cabida
Este es un mundo que no tiene cabida
Para mis delirios de grandeza desmedida,
Para mis sueños de surcar los aires sin despeinarme,
Para mis amores imposibles…
Mis amigas enamoradas
Y mis amigos desinteresados
Este es un mundo que no tiene cabida
Para mis historias descabelladas,
Para mi futuro incierto,
Para mi pasado imposible…
Mis dolores astronómicos
Y mis placeres pecaminosos
Este es un mundo que no tiene cabida
Para mi dinero no ganado,
Para mis gastos disfrutados,
Para mis padres amorosos…
Mis hermanos entrañables
Y mis primos desconocidos
Este es un mundo que no tiene cabida
Para mis superhéroes imaginarios,
Para mis enemigos mortales,
Para mis aliados incomparables…
Mis hambres de poder
Y mis ganas de vivir
Este mundo no tiene cabida
Para mí…
Para mi dolor eterno…
Para mi borrachez sin sentido…
Mi amistad incondicional
Y mi odio interno irracional
Pensó en Dos
En dos, dicen que pensó en dos… y saco una costilla y el hombre ya no estuvo solo. Empezó la compañía que luego todos buscarían, muchos encontrarían y unos cuantos, tan solo unos cuantos (por supuesto me refiero a millones) jamás encontrarían. Esto no se refiere ni a los primeros, ni a los segundos… se refiere a los terceros. A los que perdieron, jugaron con todo lo que tenían y perdieron. No me gusta llamarlos perdedores, pero la verdad es que lo son. Jugaron, y perdieron… alguien les quito la victoria. Por supuesto que algunos ni siquiera buscaron y así murieron, pero esa es una cuarta categoría que ni me molestare en tocar, por cuestión de principios y porque francamente, no puedo comprender. Y uno no escribe lo que no comprende, sino más bien lo que conoce. Si escribe lo que no comprende, inventa, e inventor no soy… en todo caso no ese tipo de inventor. Así que de vuelta a lo que me refería, los terceros.
Cuando se habla de esos “terceros” como a partir de ahora nombraré, hay muchas categorías dentro de ese enorme y consistente grupo de seres humanos. Esto, se refiere a solo una de las categorías. No es la categoría de los que lamentablemente nacieron con algún defecto, tanto físico como mental y que perdieron, ni a los que eran demasiado orgullosos, o tenían algún tipo de carácter defectuoso para el sexo opuesto, como por ejemplo, los que eran pedantes o simplemente, fastidiosos. Se trata concretamente de los terceros que eran buenas personas, tenían una luz interna que pudiera iluminar una ciudad como Las Vegas y que no fueran molestosos para la vista (alias feos). Estos terceros, con todo lo que tenían para ofrecer, nunca ganaron. Y murieron buscando a esa media naranja, ese complemento.
Entonces ¿Cuál era el problema? Porque algún problema tendría que haber con ellos para que hayan perdido ¿cierto? No. Incorrecto. No había problema… esa es la respuesta. No había nada malo con esas personas, a pesar de que ellos pensaron eso por mucho tiempo, tal vez toda su vida de fracasos uno tras otro… lo pensaron y pensaron, les dio vueltas interminables y trataron mas de una vez de cambiar para así ser felices. En medio de todos esos cambios, algo estuvo mal. El querer ser otra persona para encontrar a otra persona es absurdo, no digo que ciertos sacrificios sean malos, para nada, es más, son necesarios. Pero aquí no hablo de sacrificios y pequeños cambios, hablo de enormes cambios y molestias. Y ese era parte del problema, como alguien puede amarte, si tu no te amas y estas constantemente tratando de cambiar quien eres. Por supuesto, también habían algunos que no cambiaron y que fueron siempre adelante, buscando, que se amaban y solo querían que alguien los ame de vuelta, de esos también hay. Y nunca encontraron nada.
Antes de escribir lo siguiente, quiero decir que creo en una fuerza superiror. En algo que lo empezó todo. Por lo tanto, es comprensible decir que creo en "Dios" aunque mi definición de tal ser no es una que se suele escuchar. Mas bien es una muy personal. Es más una conexión que siento fuerte dentro de mí, en mi alma tal vez… pero que llena un poco el vacío que estoy seguro todos sentimos en el pecho. Habiendo aclarado eso, quiero presentar mi teoría. Si hay algo constante en este universo, es el caos. Solo basta sacar la cabeza por la ventana y ver la ciudad, caos por donde veas, caos HUMANO. No divino… Dios, creo yo, no deja espacio para el caos ni hace las cosas arbitrariamente, en todo caso, creo que Dios ni se involucra… ni por tan solo un segundo de lo que pasa en la tierra, el tercer planeta de nuestro enorme y vasto sistema solar. Y porque no se involucra, existe ese caos humano. “Todo es parte del plan de Dios” dicen muchos… no creo eso, no creo que Dios nos tenga un plan, creo que Dios aprende tanto de nosotros como nosotros de él y creo que si Dios no se involucra es porque quiere que seamos libres, y libres con un plan, no funciona. Sería hipócrita. Entonces, volviendo al tema principal, decía que estamos en caos, en un constante choque entre nosotros mismos y el resto. Choques en la calle cuando tu hombro golpea accidentalmente el de otro y choques como hacer el amor con alguien, de la mejor forma y existiendo una verdadera conexión de por medio. Y entre todo ese caos, todos esos choques, algunas ganas, algunos pierden… claro, hay razones por las cuales algunos ganan y otros pierden, pero hablaba de esa categoría de los terceros en las que no existe razón, y es esa, precisamente, mi teoría. No hay razón. Es arbitrario. Una persona puede rezar 50 años para encontrar a alguien y tal vez nunca lo encontrará, otros ni buscarán y pronto se verán sumergidos en la mejor relación de sus vidas, amando y sintiendo al otro en cada segundo.
Simplemente pasa. Tómenme a mí, por ejemplo. Hace un año, estaba llorando desconsoladamente, porque ame y perdí y nada parecía tener sentido. Y hoy sonrío, y ni siquiera estoy con enamorada en este momento, pero sonrío igual porque en ese no buscar, encontré y las cosas adquieren un sentido mayor. Entonces podemos asumir que dentro de un año, tal vez esté llorando y haya perdido, o tal vez este igual, o tal vez en algún lugar en el medio, ¿Quién sabe? Pero el punto (si, prometo que hay un punto en todo esto) es que es totalmente arbitrario, y eso, mas que asustarme, me tranquiliza, porque me hace llegar a ciertas conclusiones. Una es que lo que tenga o no que pasar, pasará y que no tengo ningún control sobre eso, a algunos tal vez ese punto los asuste, pero a mi me tranquiliza, porque me quita un peso de encima que siento no necesito. Otra conclusión es que si no te toca, y pierdes, entonces tendrá que bastarte con el amor que sientas por ti mismo, y eso de por si solo es un buen mensaje, un buen mensaje porque te da el coraje de amarte sin preguntas de por medio y sin excusas, si al final, lo encuentras, entonces bravazo, sino, entonces por lo menos no habrás sufrido. Y mi última conclusión después de todo este floro enorme es: estoy loco, pero incluso loco, puedo juntar más de dos palabras y tener aunque sea un poco de sentido.
